. Entre las causas, mencionó que “es difícil mantener a un hijo fuera de su casa, así que hay un factor económico que está en juego, también pasa que el chico no se adapta al ritmo que exige la universidad, ya que no es el mismo que el del secundario”.
En este sentido, Gortari dijo que tienen la idea de llevar adelante un trabajo con los estudiantes del último año del nivel secundario, para concretar una articulación que les permita tener un entrenamiento adicional al habitual cuando ingresen a la universidad.